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  • Foto del escritorAldo A. Lorenzzi Bolaños

¿Y qué hacemos con la democracia?

Democracia, una palabra que escuchamos muy a menudo, que se define como una opción de sistema de gobierno. Podríamos también definir a la “Democracia como “ciertos comportamientos de la sociedad en la cual los ciudadanos tenemos el poder de elegir nuestros destinos otorgándole el “poder” a las personas que consideramos capaces de administrar al estado".



Al respecto en la historia de la humanidad, este sistema de gobierno ha tenido criticas e interpretaciones de distintas ópticas, las cuales han determinado el comportamiento de administraciones de gobierno desde los mas tiranos, hasta los corruptos.

Pero ¿realmente la democracia funciona?, en el contexto en el cual se ha desarrollado y con todas las consecuencias que hemos visto a través de la historia podríamos decir lo que afirmaba Platón en sus argumentos plasmados en su obra “La República”, en la cual para algunos tenía cierta razón y para otros estaba equivocado. Sin embargo, ese criterio ambivalente, podríamos decir, sería justamente el que estaría en algunos extremos de la sociedad.

Y ¿para qué es útil la democracia en estos tiempos?, ¿es útil ese sistema de gobierno?, son preguntas que nos hacemos quizás los ciudadanos que pensamos que la democracia siempre ha creado instituciones fuertes, que este sistema permite la alternancia en el poder de diferentes fuerzas políticas, permite el poder de la representación que se necesita para que se trabajen en pos de buenas condiciones para todos los miembros de la sociedad.

Es en ese sentido, al ver todo lo contrario, que podríamos decir que la democracia, ya caducó, y viendo desde esta óptica podríamos tener un sistema anacrónico para la gran mayoría de los especialistas, opinólogos y otros. Sin embargo, considero que este sistema de representatividad es aún el más viable de todos, ya que es el sistema que permite que podamos ir a las urnas a elegir a nuevos candidatos cada cierto tiempo, es el que nos permite ser testigos de esta mística social tan importante.

El núcleo central de la presente reflexión, es que a la “democracia” no la hemos aprendido a tratar, no solo en sociedades como las de esta parte del mundo, sino quizás algunos países desarrollados económicamente, en los cuales, por ejemplo, han intentado tratarla mejor, privilegiando sus beneficios. Sin embargo, por ser un sistema imperfecto, no podríamos afirmar que alguna sociedad es el ícono de la democracia.

Debemos entender si que este sistema de representación está en crisis, y esto es como consecuencia de sociedades desgastadas, quebradas moralmente y que buscan una alternativa que realmente permita vivir plenamente en una colectividad que disfrute derechos.

Pero pisando tierra nuevamente, podría decirse ¿Y QUÉ HACEMOS CON LA DEMOCRACIA? Pues debemos de tratarla mejor y hacer que este sistema fortalezca instituciones, genere espacios para el desarrollo de representatividad que tanto anhelamos los ciudadanos de buena fe y que buscan gozar de un real estado de derecho, esperemos que esto se de en algún momento y que ese momento llegue pronto, ya que es importante para mejorar las condiciones en las cuales podemos desarrollar las sociedades actuales.


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