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Mercedes Aráoz: "Todavía estamos a tiempo de corregir rumbos"

ContraPoder (Diario Expreso)-30/04/2023


“Todavía estamos a tiempo de corregir rumbos, no nos descalifiquemos unos a otros por tener miradas distintas, de la escucha empática se puede encontrar caminos y soluciones compartidas entre personas que tienen posiciones diferentes”.



Mercedes Aráoz es economista, catedrática universitaria y política. Ha sido ministra de Comercio Exterior y Turismo (2006/ 2009), ministra de la Producción (2009) y ministra de Economía y Finanzas (2009/ 2010), durante el segundo gobierno de Alan García Pérez. Fue presidenta del Consejo de Ministros (2018/ 2019) en el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski. El 2016 fue elegida segunda vicepresidenta de la República, cargo que ocupó del 28 de julio de 2016 hasta la aceptación de su renuncia el 7 de mayo del 2020. Fue congresista de la República del 2016 al 2019. El 2011 fue candidata presidencial por el Partido Aprista Peruano, el 2016 formó parte de la plancha presidencial de “Peruanos por el Kambio”. Cuando Martín Vizcarra perpetró el golpe contra el congreso, Mercedes Aráoz juró como presidenta en funciones. La crisis política, el descontento contra el legislativo y la presión popular hizo que decline la legítima sucesión. Lo que vino después es una de las historias más siniestras del país: más de doscientos mil peruanos muertos por la irresponsabilidad de un gobierno cuyas autoridades en lugar de buscar soluciones para la crisis pandémica, prefirieron vacunarse subrepticiamente. Mercedes Aráoz es profesora principal de la Facultad de Economía y Finanzas, en la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, de donde egresó en 1983. Dialogué con ella.


Usted asumió una posición legítima después del golpe de Martín Vizcarra ¿Cuánto de su dinámica para desprestigiar al parlamento fue determinante en su fallido intento por recuperar el orden constitucional?


Las normas constitucionales de vacancia presidencial y cierre del Congreso son instrumentos de última ratio, es decir, están en la Constitución para obligar a los poderes del Estado, Ejecutivo y Legislativo, a concertar para darle viabilidad política. Los resultados de crisis política actuales son producto del abuso de estos instrumentos, a los aficionados a regímenes autoritarios les gusta usarlos. En el caso concreto, Vizcarra logró generar una campaña desprestigiando al Congreso, convenciendo a la población que el Congreso era innecesario, que no se necesitaba un poder legislativo que actuara en su función de fiscalización. Por supuesto, también el Congreso contribuyó a su propio desprestigio, por algunos miembros, que, partiendo de sus miradas autoritarias, no respetaban los balances de poderes y no facilitaban el diálogo entre los actores políticos para lograr la estabilidad política que permitiera focalizarnos en la mejora de la calidad de vida de nuestra población.



¿Cuál fue el acto político que considera puso al descubierto la personalidad manipuladora de Martin Vizcarra?


El “Vacunagate” lo pinta de cuerpo entero, su cinismo inicial negando todo, luego contando varias historias falsas, mientras los testigos contaban lo contrario, los ciudadanos nos desilusionamos por completo de una persona que miente permanentemente frente a claras evidencias y que traiciona a su familia y a sus compatriotas sin un ápice de vergüenza. Hoy la fiscalía lo investiga por éste y otros casos de corrupción. Esperemos que la justicia actúe con celeridad.


¿Cree Usted que Toledo inaugura esa forma de hacer política azuzando el discurso del odio para polarizar, victimizándose?


No sé si lo inauguró, lo hemos visto en muchos gobiernos anteriores, solo recordemos el discurso de polarización en tiempos del Velascato en los setenta y Fujimori enfrentando a los llamados políticos tradicionales, cerrando el Congreso. Sin embargo, la narrativa del niño del ande limpiador de zapatos que llegó a estudiar un doctorado en EE. UU. y luego Presidente, el accidente estadístico, es el discurso populista, atractivo para la masa y también para tener apoyo internacional. El problema ha sido su conducta, que, mintiendo siempre, cayó en corrupción, traicionando la confianza de los votantes que confiaron en él. Que tengamos lideres así genera cada vez más desafección con la política y los políticos, problema serio, pues sin buena política no hay forma de generar desarrollo.


Hay quienes comparan a Pedro Castillo con Alejandro Toledo ¿Qué tendría que suceder en el Perú para que ese discurso deje de calar en la población? ¿De quién depende?


Pasa en el mundo, hay literatura de las ciencias sociales muy interesante sobre los discursos populistas, atraen porque el que se siente válidamente excluido se identifica con el líder que promete el cambio y polariza con cualquier antagonista, real o creado, que identifica como el causante de su dolor. Es un tema emocional más allá de la racionalidad. Creo que el sustrato es real, hay muchas personas que no han recibido aún beneficios de los resultados positivos que hemos tenido en las últimas décadas, la crisis del Covid agudizó es malestar, porque los vulnerables regresaron a ser pobres (acaba de salir un interesante estudio del Banco Mundial). Debemos como sociedad focalizar nuestros esfuerzos en ser más inclusivos y efectivos en nuestras políticas y servicios públicos y comunicar mejor nuestras ideas de libertad y bienestar en la población, limitando la polarización.


Usted ha sido ministra de estado, congresista de la República, vicepresidenta y presidenta encargada ¿Qué faltó para que se sostenga la sucesión?


Lo último que debemos buscar es el mal uso de los instrumentos constitucionales por razones no válidas. El deterioro de los partidos políticos y su representatividad, desde la Constitución del 93, nos lleva a pensar en que es el espacio político el que debe reformarse. La resolución del TC, luego del cierre del Congreso, básicamente aceptó los hechos consumados, pero no dio claridad sobre cuál debe ser el marco para proceder en el caso del voto de confianza y como se puede interpretar “fácticamente” una norma que establece procedimientos explícitos para declarar una negativa de confianza. La foto de las fuerzas armadas la misma noche del cierre del Congreso, también fue un factor en consideración. Yo misma, pongo mi renuncia al encargo viendo que no tenía el apoyo mayoritario del pleno y que se azuzaba a la violencia en las calles, cosa que felizmente no sucedió, lo último que necesitamos son perdidas de vida de ciudadanos valiosos para la nación. Creo que todos tenemos que aprender a actuar con prudencia frente a las presiones populares y populistas, pues se puede desencadenar una serie de eventos como los vistos posteriormente, que ojalá no hubieran sucedido. Aprendamos de las lecciones de la historia


¿Cuál es su lectura de este panorama? ¿Quién cree que será el siguiente inquilino de Barbadillo?


Ojalá no tuviéramos más presidentes en la cárcel, probablemente parece que la justicia funciona en nuestro país por estos resultados, pero también podríamos decir que se ha politizado la justicia y eso es preocupante. Nuestro sistema de justicia no es sólido tampoco, conocemos los casos de corrupción, como los cuellos blancos, que allí también se dan. Las Reformas que se requieren son de nuestro sistema de justicia, de nuestra política y del ordenamiento en la gestión del Estado, para que nuestra Gestión de la cosa pública mejore, con transparencia, rendición de cuentas y cumplimiento, y volvamos a recuperar la confianza ciudadana en el accionar público.


Los científicos sociales afirman que el problema es de ciudadanía, le pregunto: ¿Se puede ser ciudadano, en el más puntual sentido de la palabra, con autoridades que han desprestigiado la gestión pública?


No creo que no haya ciudadanía, basta ver como se organizan las comunidades en temas de seguridad, ollas comunes, servicios comunales. Estos mismos ciudadanos pueden ser políticos y llegar a ser autoridades locales, regionales o nacionales. Pero debemos comunicar bien cuál es el rol de un líder político y su compromiso de servicio público dentro del marco de la ley. No busquemos Outsiders o matones de barrio para liderarnos, busquemos a gente que se prepare para gobernar, para eso necesitamos carrera y partidos políticos. Se debe además tener un servicio civil que sea independiente del ciclo político. Vemos que hay casos exitosos como el BCRP, donde se respeta la institucionalidad, tiene claro su mandato y un servicio civil profesional con los correctos incentivos.


¿Que está leyendo Mercedes Aráoz?


Acabo de terminar “Los Genios” de Jaime Bayly y “100 Cuyes” de Gustavo Rodríguez y acabo de empezar con la novela del colombiano Héctor Abad Faciolince “Salvo mi corazón todo está bien”.




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