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  • Foto del escritorCésar Combina

El malo de la película

28/11/2021 - ContraPoder (Diario Expreso)


Desde que Pedro Castillo asumió la presidencia, sus aliados se empeñaron en hacernos creer que el profesor del sombrero era una inocente víctima en todo el entramado de corrupción que se iba tejiendo alrededor de su Gobierno. Claramente, Vladimir Cerrón sirvió de globo de ensayo para estos fines.




Durante la campaña y los primeros meses de Gobierno, a Castillo se le exigía un supuesto deslinde como si él fuera una santa paloma. Le pedían que rompiera con Cerrón porque este era el exgobernador sentenciado por corrupción y él era un maestro y campesino decente. Nunca hubo quiebre, por el contrario, puso a Guido Bellido y Maraví en el Gabinete y, cuando fueron expectorados, quedó como el bueno de la película. La misma historia con Béjar, Barranzuela y Ayala, para que Pedrito mantuviera su buena imagen ante la opinión pública, cuando en realidad estos funcionarios fusibles se encargaron de hacer su trabajo sucio.


La gota que rebalsó el vaso fue Bruno Pacheco. Aquí la izquierda caviar ya no ha podido seguir con su narrativa del “pedrito bueno”. El secretario personal de Castillo escondía 20 mil dólares dentro de un baño de Palacio de Gobierno. Todo esto en medio de una investigación fiscal de tráfico de influencias en las Fuerzas Armadas en la que está involucrado el propio presidente.


Si en tan solo 3 meses de Gobierno, Pedro Castillo se ha encargado de dinamitar su propia gestión designando ministros para que le hagan sus “encarguitos” ¿Qué le espera al Perú en los próximos 5 años? Ya no se trata de un presidente inexperto, estamos hablando de un sujeto con vocación criminal a quien están buscando blindar para que los amigos de Verónika Mendoza mantengan su cuota de poder. En su desesperación recurren al viejo recurso del “golpismo” para atacar el pedido de vacancia, una figura constitucional que ellos también usaron para forzar la renuncia de Pedro Pablo Kuzcsynski.


A estas alturas, el Perú ya sacó su cuenta. Pedro Castillo es el verdadero malo de la película, un tipo que no es capaz de enfrentar las denuncias que llueven sobre él y un cobarde que se esconde tras las rejas de Palacio. ¿Una moción de vacancia lo obligará a salir de su madriguera? Probablemente no, mandará a su abogado a responder por él, pero esto servirá para que todo el país vea la verdadera cara de Castillo, un sujeto inmoral que no merece estar ni un minuto más en la presidencia de la República.


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